sábado, 15 de julho de 2017

Yasutani Kawabata

                        (Osaka, 1899 - Zushi, 1972) Escritor japonés que obtuvo el premio Nobel de Literatura en 1968 por su "pericia narrativa, capaz de expresar la idiosincracia japonesa con enorme sensibilidad". Fue sobre todo un refinado transmisor de atmósferas y emociones, que plasmó con un lenguaje de singular belleza lírica. Sus temas intimistas, a menudo amorosos, son exploraciones de la soledad y de las delicadas relaciones del individuo con los otros y con la naturaleza.
Tuvo una infancia trágica, signada por la sucesiva muerte de sus familiares más próximos. Completamente solo en el mundo a partir de los quince años, "niño sin familia ni hogar", como se autodefinía, completó su educación en un internado y luego en la universidad imperial de Tokio, donde se licenció. Su temprana pasión literaria lo llevó a participar en grupos de vanguardia como el de los neosensacionistas, que oponían el lirismo y el impresionismo al realismo social de los escritores proletarios, y fue un activo impulsor de movimientos y revistas.

En 1925 publicó Diario íntimo de mi decimosexto cumpleaños, género muy frecuentado por los autores japoneses, pero su estilo cobró verdadera personalidad y madurez en los relatos de La bailarina de Izu (1926). Kawabata, cuya sensibilidad le permitía meterse como nadie en la piel de sus personajes femeninos; cultivó un tipo de novela breve, casi en miniatura, desgarrada y episódica. Su obra cumbre es quizá País de nieve (1937), que narra la relación entre una geisha que ha perdido la juventud y un insensible hombre de negocios tokiota.



Entre los títulos destacados de su producción figuran asimismo Mil grullas (1951), El sonido de la montaña (1954), donde intenta recuperar parte de los valores desplazados ante la irrupción de la cultura norteamericana, El lago (1955), La casa de las bellas durmientes (1961), Kyoto (1962), y Lo bello y lo triste (1965); hacia el final de su carrera se centró casi exclusivamente en la ensayística y la crítica literaria.

Fue presidente del PEN Club japonés durante cuatro años y en 1959 le otorgaron en Frankfurt la medalla de Goethe. El 16 de abril de 1972, enfermo y deprimido, dolido sin duda por la muerte de su amigo Y. Mishima, que lo había definido como un "viajero perpetuo", Kawabata se suicidó en un pequeño apartamento a orillas del mar. Ese mismo año se publicaría póstumamente la biografía ficticia El maestro de Go

sexta-feira, 14 de julho de 2017

un poema maravilloso de Pablo Neruda

XX
A Grande Alegria

A sombra que indaguei já não me pertence.
Eu tenho a alegria duradoura do mastro,
a herança dos bosques, o vento do caminho
e um dia decidido sob a luz terrestre.

Não escrevo para que outros livros me aprisionem,
nem para encarniçados aprendizes de lírio,
mas para singelos habitantes que pedem
água e lua, elementos da ordem imutável,
escolas, pão e vinho, guitarras e ferramentas.

Escrevo para o povo ainda que ele não possa
ler a minha poesia com seus olhos rurais.
Virá o instante em que uma linha, a aragem
que removeu a minha vida, chegará aos seus ouvidos,
então o labrego levantará os olhos,
o mineiro sorrirá quebrando pedras,
o caldeireiro limpará a fronte,
o pescador verá melhor o brilho
dum peixe que palpitando lhe queimará as mãos,
o mecânico, limpo, recém-lavado, cheio
do aroma do sabão, olhará meus poemas,
e talvez eles dirão: “Foi um camarada”.

Isso é bastante, essa é a coroa que quero.

Quero que à saída da fábrica e das minas
esteja a minha poesia aderida à terra,
ao ar, à vitória do homem maltratado.
Quero que um jovem ache na dureza
que construí, com lentidão e com metais,
como uma caixa, abrindo-a, cara a cara, a vida,
e afundando a alma toque as rajadas que fizeram
minha alegria, na altura tempestuosa.

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XX
La Gran Alegría

La sombra que indagué ya no me pertenece.
Yo tengo la alegría duradera del mástil,
la herencia de los bosques, el viento del camino
y un día decidido bajo la luz terrestre.
No escribo para que otros libros me aprisionen
ni para encarnizados aprendices de lirio,
sino para sencillos habitantes que piden
agua y luna, elementos del orden inmutable,
escuelas, pan y vino, guitarras y herramientas.

 Escribo para el pueblo aunque no pueda
 leer mi poesía con sus ovos rurales.
 Vendrá el instante en que una línea, el aire
 que removió mi vida, llegará a sus orejas,
 y entonces el labriego levantará los ojos,
 el minero sonreirá rompiendo piedras,
 el palanquero se limpiará la frente,
 el pescador verá mejor el brillo
 de un pez que palpitando le quemará las manos,
 el mecánico, limpio, recién lavado, lleno
 de aroma de jabón mirará mis poemas,
 y ellos dirán tal vez: «Fue un camarada.»

 Eso es bastante, ésa es la corona que quiero.

Quiero que a la salida de fábricas y minas
esté mi poesía adherida a la tierra,al aire,
a la victoria del hombre maltratado.
Quiero que un joven halle en la dureza
que construí, con lentitud y con metales,
como una caja, abriéndola, cara a cara, la vida,
y hundiendo el alma toque las ráfagas que hicieron
mi alegría, en la altura tempestuosa.

terça-feira, 11 de julho de 2017

Vicente Huidobro, Chile

 ARTE POÉTICA

     Que el verso sea como una llave
Que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
Cuanto miren los ojos creado sea,
Y el alma del oyente quede temblando.

     Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
El adjetivo, cuando no da vida, mata.

     Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
Como recuerdo, en los museos;
Mas no por eso tenemos menos fuerza:
El vigor verdadero
Reside en la cabeza.

     Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas!
Hacedla florecer en el poema ;

Sólo para nosotros
Viven todas las cosas bajo el Sol.

     El Poeta es un pequeño Dios.



De El espejo de Agua, 1916

domingo, 25 de junho de 2017

Luis Luna

Luis Luna nació en Madrid en 1975. Es poeta y artista visual. Asimismo, es doctor en Filología Románica, licenciado en Filología Hispánica y DEA en la misma especialidad. Es editor de la colección de poesía Fragmentaria, de Amargord Ediciones, y forma parte del consejo de redacción de la revista Heterogénea. 


La palabra abandono
como un pájaro oscuro
posado sobre nieve y bajo la tormenta.


La palabra abandono. Su intemperie.

sexta-feira, 9 de junho de 2017

quinta-feira, 25 de maio de 2017

Julio Ramón Ribeyro



La soledad, la frustración y el fracaso son los ejes que vertebran toda la literatura de Julio Ramón Ribeyro, así como el compromiso absoluto con la palabra, y la tensión entre lenguaje y silencio. Si a esto sumamos su predilección por las formas breves, las prosas laterales, la fragmentariedad, y la escritura autobiográfica, habríamos de llegar a la conclusión de que la obra que mejor cristaliza su poética de la ficción es La tentación del fracaso. Se trata de un diario íntimo que funciona para Ribeyro como un laboratorio de escritura y como reflexión sobre la condición del artista, toda vez que se estructura en tres partes principales que se avienen a otros grandes temas de su narrativa: el dinero, el amor y la enfermedad, abordados desde sus efectos y en relación con las dicotomías literatura / vida, interior / exterior, éxito / fracaso....

domingo, 26 de março de 2017

Belen Gopegui . Madrid , 1963.....



Esta escritora , que entiende la Literatura como un arma contra el poder....nos anda inspirando, enamorando y asistimos fascinando a su impecable lirismo.
Además de un posicionamiento, hay un riesgo y un acto generoso: renunciar al yo íntimo por un nosotros más áspero, al resorte que funciona en aras de la pertinencia social. El compromiso de Gopegui es el de renunciar a que su obra literaria sea un mundo cerrado, hermoso, radical, inquietante o dócil pero, por encima de todo, inútil. Un objeto sin otra función que entretener, gustar y gustarse, conciliar a autor y lector con la idea de animal pasivo de ambos, pero, eso sí, con la buena conciencia que da el generar uno y embucharse cultura el otro. En mi opinión, eso naufragaba tanto en Deseo de ser punk (2009) y, especialmente, en Acceso no autorizado (2011). Sin embargo, la literatura de la autora madrileña se rearma en El comité de la noche acercándose —es un suponer— a lo que su autora pretende de un libro que sirve para ser leído con intencionalidad como para ser lanzado contra los escaparates del Poder. La novela parte de una noticia extraída de la realidad: la oferta de una multinacional farmacéutica de comprar sangre a los parados que acepten donarla. La paleta de connotaciones morales se mostrará a lo largo de toda la novela, huyendo del maniqueísmo en la medida que lo desea su autora, e insertando el dedo en el enchufe de la privatización de la sanidad pública. Pero el zoom de Gopegui va más allá: el Poder ha de ser fiscalizado y vigilado, combatido y expurgado desde el compromiso social e individual. Por fortuna, la sopa no nos la sirve Gopegui ni helada ni hirviendo.

Escribir y leer son un acto imaginativo: transformas una emoción en imaginación a través de la conciencia.
                    Belen Gopegui

sábado, 25 de março de 2017

Gabriel Garcia Marquez.......Gabo....


“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo".

quinta-feira, 23 de março de 2017

Dostoievski.....

FIODOR DOSTOIEVSKI (1821-1881) Fiodor (o Fedor) Mijailovich Dostoievski (o Dostoyevski) nació el 11 de noviembre de 1821 en la ciudad rusa de Moscú, concretamente en el Hospital para Pobres en el cual su padre Mijail trabajaba como médico. Su progenitor era un hombre alcohólico de fuerte personalidad y actitud dictatorial, todo lo contrario que su madre María Fiódorovna Necháieva, un mujer cariñosa de buen carácter y amante de la cultura. A los once años de edad, Fiodor y su numerosa familia (tenía siete hermanos), se trasladaron a la aldea de Darovoye, en Tula, lugar en donde su padre había comprado unas tierras. fiodor-dostoievski-fotoEn 1837 el joven Dostoievski sufrió la pérdida de su madre, quien falleció a causa de la tuberculosis. Un año después se trasladó con su hermano Mijail a estudiar en San Petersburgo en la Escuela de Ingenieros Militares. Su hermano no fue aceptado por problemas físicos. Fiodor terminó su instrucción a los veintidós años con el grado de subteniente. En esa época comenzó a aficionarse al juego, costumbre lúdica que le acarreó numerosas deudas a lo largo de su existencia. En el año 1839 falleció su padre asesinado a manos de sus sirvientes, hartos de los procederes déspotas de su patrón. La familia Kumanin se hizo cargo de los hijos del fallecido. Este hecho provocó en Dostoievski una crisis nerviosa y sus primeros ataques epilépticos. Por motivos económicos trabajó durante un tiempo como traductor (llegó a traducir el “Eugenie Grandet” de Honoré de Balzac), y terminó pidiendo la excedencia para dedicarse de lleno a la literatura. En el año 1846 logró relevancia en su país y comparaciones con Nikolai Gogol con su primera novela, la epistolar “Pobres Gentes”. Su penetrante descripción del alma humana, su implicación emocional con lo relatado, y su aguda descripción social, fueron las bases de su influyente estilo literario. Con posterioridad escribió títulos recibidos con menor entusiasmo, como “El Doble” (1846), “La Patrona” (1847), “Noches Blancas” (1848) o “Nietochka Nezvanova” (1849). fedor-dostoievsky-cuadroEn el año 1849 fue arrestado mientras se encontraba en el círculo de Petraschevski. Se le acusó de debatir sobre las ideas socialistas y liberales surgidas en Francia. Condenado a muerte en tiempos del zar Nicolás I, logró que su pena fuese conmutada por cuatro años en Siberia, siendo trasladado a la fortaleza de Omsk. Posteriormente fue enviado como soldado raso a Semipalatinsk. Estas vivencias le inspiraron títulos como “Recuerdos De La Casa De Los Muertos” (1861) o “Memorias Del Subsuelo” (1864). En su estancia en Siberia dedicó mucho tiempo a la lectura de la Biblia, empapándose de espiritualidad y tomando de sus escritos el valor del sufrimiento como liberación y salvación existencial. En el año 1857 se casó con María Dmitrievna Isaieva, una mujer viuda con la que no consiguió ser feliz. Ese mismo año el nuevo zar Alejandro II concedió una amnistía y Fiodor recuperó su linaje y la libertad creativa. En el año 1859 publicó la comedia “Stepanchikovo y Sus Habitantes”. En 1861, junto a su hermano Mijail, fundó la revista “El Tiempo”, en donde publicó alguna de sus obras poco antes de que la revista acabe siendo censurada. Tres años después creó “Época”,en donde publicó varios relatos, entre ellos la sátira “El Cocodrilo”. 1864 fue un año trágico para el autor ruso, ya que perdió a su mujer a causa de la tuberculosis. También falleció su hermano Mijail, con quien estaba muy unido. fedor-dostoievski-crimenDos años antes, Dostoievski conoció a la mujer de su vida, la estudiante pelirroja Apolinaria (Polina) Suslova, con la que mantuvo un apasionado romance hasta 1865, año en el que Polina rechazó su propuesta matrimonial. Con Polina había recorrido gran parte de Europa, viaje que le inspiró el libro “Notas De Invierno Sobre Impresiones De Verano” (1863), en el que se mostró muy crítico con los ambientes europeos. En 1866 se casó con su secretaria particular, Anna Grigorievna Snítkina, con la que viajó por Europa de nuevo para olvidarse de los múltiples acreedores que le acosaban por deudas de juego. En la última etapa de su vida publicó algunos de sus mejores trabajos, como “El Jugador” (1866), escrita para el editor Stellovski, “El Idiota” (1866), “Crimen y Castigo” (1866), trabajo encargado por Katkov, el director de “El Mensajero Ruso”, en donde se va publicando por entregas la obra, “El Eterno Marido” (1870), “Los Endemoniados” (1872), “Diario De Un Escritor” (redactado entre 1873 y 1881), y una de sus obras maestras, “Los Hermanos Karamazov” (1880), novela ejemplar en la profundidad psicológica de sus personajes y en la configuración de un complejo retrato social. Una de sus últimas reediciones en español ha sido la novela corta “La Dulce” (1876). El alemán Reinhard Lauth escribió sobre sus aspectos filosóficos en el ensayo “He Visto La Verdad”. Fiodor Dostoievski murió en San Petersburgo el 9 de febrero de 1881. Tenía 59 años. Tuvo cuatro hijos, dos mujeres llamadas Sonya y Lyuvod, y dos varones de nombre Fyodor y Alexei, los cuatro fruto de su matrimonio con Anna Grigorievna. Está enterrado en el Monasterio Alexander Nevsky de San Petersburgo.

quarta-feira, 22 de março de 2017

William Faulkner

William Faulkner (1897-1962) fue un escritor de narrativa y poesía estadounidense. Es considerado el único probable modernista estadounidense de la década de 1930, y gracias a la profundidad y a la riqueza léxica de su prosa se le conoce como el “narrador de narradores”.

Su primera novela “La paga de los soldados” fue publicada en 1926. Posteriormente, en un viaje por Europa conocería al famoso autor James Joyce, del que sentía profunda admiración. Su obra “El ruido y la furia” (1929) marcaría un antes y un después en su literatura. Desde entonces es considerado un maestro de la narrativa. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1949 y dos Premios Pulitzer, uno en 1955 y otro póstumo en 1963 por las obras “Una fábula” y “Los rateros”, respectivamente.

Con un gran dominio del lenguaje y de la técnica, Faulkner nos dejaría obras con gran profundidad emocional como “Sartoris”, ¡Absalón, absalón! o “Luz de agosto”.
“Era como si mientras el engaño sucedía en silencio y monótonamente, todos nosotros hubiéramos aceptado ser engañados, favoreciéndolo con nuestra inconsciencia o puede que cobardía, pues toda la gente es cobarde y prefiere de un modo natural cometer una traición, ya que ésta tiene un aspecto cómodo.”
“Recordaba que mi padre solía decir que la razón para vivir era prepararse para estar muerto durante mucho tiempo. Y cuanto tenía que verlos día tras día, cada cual con sus pensamientos egoístas y secretos, cada cual con su sangre distinta a la de los demás y a la mía, y pensaba que al parecer era mi único modo de prepararme para estar muerta, odiaba a mi padre por haberme engendrado. Solía estar deseando que cometieran alguna falta, para así poder zurrarles. Cuando la vara caía, podía sentirla en mi propia carne; cuando les levantaba cardenales y verdugones, era mi sangre la que corría, y a cada golpe de vara pensaba: ¡Ahora vais a saber quién soy! Ahora soy alguien en vuestras vidas secretas y egoístas, soy quien ha marcado para siempre vuestra sangre con la mía. 
Fragmentos de “Mientras agonizo” de William Faulkner.

terça-feira, 21 de março de 2017

Benedetti, Mario......


Viajando con Jackson Pollock





Paul Jackson Pollock (CodyWyoming28 de enero de 1912-SpringsNueva York11 de agosto de 1956), más conocido como Jackson Pollock, fue un influyente pintor estadounidense y una importante figura en el movimiento del expresionismo abstracto. Era reconocido por su estilo único de salpicar pintura.
Durante su vida, Pollock tuvo fama y mucha notoriedad es uno de los artistas principales de su generación. Pollock era una persona aislada y con una personalidad volátil, tenía problemas de alcoholismo a los cuales se enfrentó día a día durante toda su vida. En 1945, se casó con la artista americana Lee Krasner, quien se convirtió en una influencia importante en su carrera y legado.1
Pollock murió a la edad de 44 años en un accidente automovilístico debido a que conducía en estado de ebriedad. En diciembre de 1956, meses después de su muerte, Pollock fue conmemorado con una retrospectiva en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA). En 1967 se montó una exhibición más completa y larga de sus trabajos en el mismo lugar. En 1998 y 1999, su trabajo fue laureado con una retrospectiva a gran escala en el MoMA de Nueva York y en el Tate Modern de Londres.2 3
En el año 2000 un filme basado en la vida de Jackson Pollock, Pollock, dirigido y protagonizado por Ed Harris, ganó un premio de la Academia

segunda-feira, 20 de março de 2017

Biografía de Federico Garcia Lorca

Biografía de Federico García Lorca

Nació el 5 de junio de 1898, en el Municipio de Fuente Vaqueros, en Granada (España). 
Federico García Lorca
Era hijo del hacendado Federico García Rodríguez y de la maestra Vicenta Lorca.
De salud enfermiza y mal estudiante, se graduó luego de sortear varios obstáculos, en la Universidad de Granada, como abogado. Estudió música (piano) pero por influencia de su madre y de Don Fernando de los Ríos, comenzó a inclinarse por la poesía. Su primer artículo, data de 1917, y fue con motivo del aniversario de José Zorrilla.
Su obra muestra la influencia de autores como Benito Pérez Galdós, Miguel de Unamuno, José Ortega y Gasset, Lope de Vega, Juan Ramón Jiménez, Antonio y Manuel Machado, entre otros.
Su padre lo ayudó económicamente para que en 1918 apareciera su primer libro "Impresiones y Paisajes". En teatro, estrenó en 1920 "El maleficio de la mariposa". En 1921 "Libro de poemas" (Antología) y en 1923 "La niña que riega la albahaca y el príncipe preguntón" (Comedia de títeres). Publicó "Canciones" en 1927, y al año siguiente surgió la Revista Literaria "Gallo" de la cual solo dos números fueron editados. Aparece ese mismo año el libro "Primer romancero gitano", donde expresa con grandes metáforas y abundancia de símbolos (La luna, los colores, los caballos, los peces) sentimientos sobre el amor y la muerte en una mítica Andalucía.
En 1929 viajó a Nueva York, donde publicó "Poeta en Nueva York" Un año más tarde se dirigió a La Habana, donde escribió "Así pasen cinco años" y "El público". Ese mismo año regresó a España donde se estrenaba "La zapatera prodigiosa", su farsa popular, que enfrenta realidad e imaginación.
Su producción siguió creciendo: "Bodas de sangre", "Yerma" y "Doña Rosita la soltera" fueron escritas con el gran apoyo moral y financiero de su amigo Fernando de los Ríos, que se desempeñaba como Ministro de Instrucción Pública. Fue nombrado Director del teatro universitario La Barraca, y desde allí realizó una amplia labor de divulgación por toda España.
Viajó a Argentina y Uruguay entre 1933 y 1934, con gran éxito. En 1935, escribió "Llanto por Ignacio Sánchez Mejías", en la línea del neopopulismo.
Luego, sobrevinieron, en 1936, "Diván del Tamarit" y "Sonetos del amor oscuro". En "La casa de Bernarda Alba", afronta el drama de la represión de lamujer y la intolerancia.
Federico García Lorca
En general, su obra, que puede agruparse en farsas, comedias, tragedias y dramas, se inscribe en el dramatismo y el realismo político, inspirado en temas como el amor, la esterilidad, la infancia y la muerte.
Con una gran capacidad de síntesis, armoniza formas, tonalidades y símbolos, como por ejemplo, la luna, que muchas veces representa la muerte, y en otras, la fecundidad, la esterilidad o la belleza. Sus metáforas relacionan elementos opuestos de la realidad y transmiten efectos sensoriales entremezclados.
La tradición está muy presente en su obra, a través de la música y los cantos tradicionales.
Tuvo la influencia del drama modernista, del teatro de Lope de Vega y de Calderón de la Barca.
Falleció fusilado en Granada, víctima del fascismo, durante la Guerra Civil española, a pesar de no haberse afiliado a ninguna fracción política, aproximadamente el 19 de agosto de 1936.
Luego de su muerte, se publicaron "Primeras canciones", "Amor de Don Perlinplín con Belisa en su jardín" y "Odas y Suites".

Federico Garcia Lorca



Las manos de mi cariño 
te están bordando una capa 
con agremán de alhelíes 
y con esclavina de agua. 
Cuando fuiste novio mío, 
por la primavera blanca, 
los cascos de tu caballo 
cuatro sollozos de plata. 
La luna es un pozo chico, 
las flores no valen nada, 
lo que valen son tus brazos 
cuando de noche me abrazan, 
lo que valen son tus brazos 
cuando de noche me abrazan.

segunda-feira, 6 de fevereiro de 2017

Un poco de Nicanor Parra

A recorrer me dediqué esta tarde
Las solitarias calles de mi aldea
Acompañado por el buen crepúsculo
Que es el único amigo que me queda.
Todo está como entonces, el otoño
Y su difusa lámpara de niebla,
Sólo que el tiempo lo ha invadido todo
Con su pálido manto de tristeza.
Nunca pensé, creédmelo, un instante
Volver a ver esta querida tierra,
Pero ahora que he vuelto no comprendo
Cómo pude alejarme de su puerta.
Nada ha cambiado, ni sus casas blancas
Ni sus viejos portones de madera.
Todo está en su lugar; las golondrinas
En la torre más alta de la iglesia;
El caracol en el jardín, y el musgo
En las húmedas manos de las piedras.
No se puede dudar, éste es el reino
Del cielo azul y de las hojas secas
En donde todo y cada cosa tiene
Su singular y plácida leyenda:
Hasta en la propia sombra reconozco
La mirada celeste de mi abuela.
Estos fueron los hechos memorables
Que presenció mi juventud primera,
El correo en la esquina de la plaza
Y la humedad en las murallas viejas.
¡Buena cosa, Dios mío!; nunca sabe
Uno apreciar la dicha verdadera,
Cuando la imaginamos más lejana
Es justamente cuando está más cerca.
Ay de mí, ¡ay de mí!, algo me dice
Que la vida no es más que una quimera;
Una ilusión, un sueño sin orillas,
Una pequeña nube pasajera.
Vamos por partes, no sé bien qué digo,
La emoción se me sube a la cabeza.
Como ya era la hora del silencio
Cuando emprendí mi singular empresa,
Una tras otra, en oleaje mudo,
Al establo volvían las ovejas.
Las saludé personalmente a todas
Y cuando estuve frente a la arboleda
Que alimenta el oído del viajero
Con su inefable música secreta
Recordé el mar y enumeré las hojas
En homenaje a mis hermanas muertas.
Perfectamente bien. Seguí mi viaje
Como quien de la vida nada espera.
Pasé frente a la rueda del molino,
Me detuve delante de una tienda:
El olor del café siempre es el mismo,
Siempre la misma luna en mi cabeza;
Entre el río de entonces y el de ahora
No distingo ninguna diferencia.
Lo reconozco bien, éste es el árbol
Que mi padre plantó frente a la puerta
(Ilustre padre que en sus buenos tiempos
Fuera mejor que una ventana abierta).
Yo me atrevo a afirmar que su conducta
Era un trasunto fiel de la Edad Media
Cuando el perro dormía dulcemente
Bajo el ángulo recto de una estrella.
A estas alturas siento que me envuelve
El delicado olor de las violetas
Que mi amorosa madre cultivaba
Para curar la tos y la tristeza.
Cuánto tiempo ha pasado desde entonces
No podría decirlo con certeza;
Todo está igual, seguramente,
El vino y el ruiseñor encima de la mesa,
Mis hermanos menores a esta hora
Deben venir de vuelta de la escuela:
¡Sólo que el tiempo lo ha borrado todo
Como una blanca tempestad de arena!

Sobre Salvajes

“Los pemones de la Gran Sabana llaman al rocío Chiriké-yeetakuú, / que significa Saliva de las Estrellas; / a las lágrimas Enú-parupué, que quiere decir Guarapo de los Ojos, / y al corazón Yewán-enapué: Semilla del Vientre. / Los waraos del delta del Orinoco dicen Mejo-koji (El Sol del Pecho) / para nombrar al alma. / Para decir amigo dicen Ma-jokaraisa: Mi Otro Corazón. / Y para decir olvidar dicen Emonikitane, que quiere decir Perdonar. / Los muy tontos no saben lo que dicen. / Para decir tierra dicen madre / Para decir madre dicen ternura / Para decir ternura dicen entrega / Tienen tal confusión de sentimientos / que con toda razón / las buenas gentes que somos / les llamamos salvajes.”

Gustavo Pereira, poeta venezolano

Maria Fernanda Espinosa

En la selva
la luna es más grande y más tibia
un círculo de cera con penachos de luciérnaga
atravesada por ríos de sueño
anchos ríos como el Napo y sus islas.

Es otra luna
otro tiempo
son otros los hombres
las mujeres de ojos rasgados
otras las cascadas
carcajadas de agua y espuma
de sombra garúa
que apenas moja
como amante tardío.
A los guacamayos
les crecen alas nuevas todos los días
y a las nubes unicornios de viento.

Es otra luna
otro tiempo
son otros los hombres
otras las cascadas
carcajadas de agua y espuma
de sombra garúa
que apenas moja
como amante tardío.

Victor Gaviria, poeta colombiano

Hubo un tiempo en que no había
 muchas cosas de qué hablar,
 para las fiestas uno no tenía que vestirse de ninguna
 forma especial,
 llegada la oscuridad uno corría
 escaleras arriba, sin peinarse y
sin colonia alguna,
 la simple cara gastada por el día
 era la tarjeta de invitación
 más espléndida!
Eso fue cuando no había orden,
 cuando no había tiempo futuro sino
 el tiempo reposado que juega en los callejones
 cerrados...
Cuando el tiempo nos buscaba
 y no nos encontraba, cuando había una pieza
de huéspedes para nosotros en cada casa, y allí
 nos escondíamos de nosotros mismos, como las joyas
 en la noche de los cajones...
Ahora la fiesta ha terminado, señores,
¡la fiesta terminó..!

quarta-feira, 1 de fevereiro de 2017

Elegía para cantar

I


¡Ay, qué manera de caer hacia arriba
y de ser sempiterna, esta mujer!
De cielo en cielo corre o nada o canta
la violeta terrestre:
la que fue, sigue siendo,
pero esta mujer sola
en su ascensión no sube solitaria:
la acompaña la luz del toronjil,
del oro ensortijado de la cebolla frita,
la acompañan los pájaros mejores,
la acompaña Chillán en movimiento.
¡Santa de greda pura!
Te alabo, amiga mía, compañera:
de cuerda en cuerda llegas
al firme firmamento,
y, nocturna, en el cielo, tu fulgor
es la constelación de una guitarra.
De cantar a lo humano y lo divino,
voluntariosa, hiciste tu silencio
sin otra enfermedad que la tristeza.

II

Pero antes, antes, antes,
ay, señora, qué amor a manos llenas
recogías por los caminos:
sacabas cantos de las humaredas,
fuego de los velorios,
participabas en la misma tierra,
eras rural como los pajaritos
y a veces atacabas con relámpagos.
Cuando naciste fuiste bautizada
como Violeta Parra
el sacerdote levantó las uvas
sobre tu vida y dijo
"Parra eres y en vino triste te convertirás".
En vino alegre, en pícara alegría,
en barro popular, en canto llano,
Santa Violeta, tú te convertiste,
en guitarra con hojas que relucen
al brillo de la luna,
en ciruela salvaje
transformada,
en pueblo verdadero,
en paloma del campo, en alcancía.

III

Bueno, Violeta Parra, me despido,
me voy a mis deberes.
¿Y qué hora es? La hora de cantar.
Cantas.
........... Canto.
..................... Cantemos.


PABLO NERUDA
Enero 19 en automóvil entre Isla Negra y Casablanca.
(1970)



Silêncio

É tão vasto o silêncio da noite na montanha. É tão despovoado. Tenta-se em vão trabalhar para não ouvi-lo, pensar depressa para disfarçá-lo. Ou inventar um programa, frágil ponto que mal nos liga ao subitamente improvável dia de amanhã. Como ultrapassar essa paz que nos espreita. Silêncio tão grande que o desespero tem pudor. Montanhas tão altas que o desespero tem pudor. Os ouvidos se afiam, a cabeça se inclina, o corpo todo escuta: nenhum rumor. Nenhum galo. Como estar ao alcance dessa profunda meditação do silêncio. Desse silêncio sem lembranças de palavras. Se és morte, como te alcançar.

É um silêncio que não dorme: é insone: imóvel mas insone; e sem fantasmas. É terrível - sem nenhum fantasma. Inútil querer povoá-lo com a possibilidade de uma porta que se abra rangendo, de uma cortina que se abra e diga alguma coisa. Ele é vazio e sem promessa. Se ao menos houvesse o vento. Vento é ira, ira é a vida. Ou neve. Que é muda mas deixa rastro - tudo embranquece, as crianças riem, os passos rangem e marcam. Há uma continuidade que é a vida. Mas este silêncio não deixa provas. Não se pode falar do silêncio como se fala da neve. Não se pode dizer a ninguém como se diria da neve: sentiu o silêncio desta noite? Quem ouviu não diz.

A noite desce com suas pequenas alegrias de quem acende lâmpadas com o cansaço que tanto justifica o dia. As crianças de Berna adormecem, fecham-se as últimas portas. As ruas brilham nas pedras do chão e brilham já vazias. E afinal apagam-se as luzes as mais distantes.

Mas este primeiro silêncio ainda não é o silêncio. Que se espere, pois as folhas das árvores ainda se ajeitarão melhor, algum passo tardio talvez se ouça com esperança pelas escadas.

Mas há um momento em que do corpo descansado se ergue o espírito atento, e da terra a lua alta. Então ele, o silêncio, aparece.

O coração bate ao reconhecê-lo.

Pode-se depressa pensar no dia que passou. Ou nos amigos que passaram e para sempre se perderam. Mas é inútil esquivar-se: há o silêncio. Mesmo o sofrimento pior, o da amizade perdida, é apenas fuga. Pois se no começo o silêncio parece aguardar uma resposta - como ardemos por ser chamados a responder - cedo se descobre que de ti ele nada exige, talvez apenas o teu silêncio. Quantas horas se perdem na escuridão supondo que o silêncio te julga - como esperamos em vão por ser julgados pelo Deus. Surgem as justificações, trágicas justificações forjadas, humildes desculpas até a indignidade. Tão suave é para o ser humano enfim mostrar sua indignidade e ser perdoado com a justificativa de que se é um ser humano humilhado de nascença.

Até que se descobre - nem a sua indignidade ele quer. Ele é o silêncio.

Pode-se tentar enganá-lo também. Deixa-se como por acaso o livro de cabeceira cair no chão. Mas, horror - o livro cai dentro do silêncio e se perde na muda e parada voragem deste. E se um pássaro enlouquecido cantasse? Esperança inútil. O canto apenas atravessaria como uma leve flauta o silêncio.

Então, se há coragem, não se luta mais. Entra-se nele, vai-se com ele, nós os únicos fantasmas de uma noite em Berna. Que se entre. Que não se espere o resto da escuridão diante dele, só ele próprio. Será como se estivéssemos num navio tão descomunalmente enorme que ignorássemos estar num navio. E este singrasse tão largamente que ignorássemos estar indo. Mais do que isso um homem não pode. Viver na orla da morte e das estrelas é vibração mais tensa do que as veias podem suportar. Não há sequer um filho de astro e de mulher como intermediário piedoso. O coração tem que se apresentar diante do nada sozinho e sozinho bater alto nas trevas. Só se sente nos ouvidos o próprio coração. Quando este se apresenta todo nu, nem é comunicação, é submissão. Pois nós não fomos feitos senão para o pequeno silêncio.

Se não há coragem, que não se entre. Que se espere o resto da escuridão diante do silêncio, só os pés molhados pela espuma de algo que se espraia de dentro de nós. Que se espere. Um insolúvel pelo outro. Um ao lado do outro, duas coisas que não se vêem na escuridão. Que se espere. Não o fim do silêncio mas o auxílio bendito de um terceiro elemento, a luz da aurora.

Depois nunca mais se esquece. Inútil até fugir para outra cidade. Pois quando menos se espera pode-se reconhecê-lo - de repente. Ao atravessar a rua no meio das buzinas dos carros. Entre uma gargalhada fantasmagórica e outra. Depois de uma palavra dita. Às vezes no próprio coração da palavra. Os ouvidos se assombram, o olhar se esgazeia - ei-lo. E dessa vez ele é fantasma.

Clarice Lispector