quinta-feira, 24 de outubro de 2019
sábado, 19 de outubro de 2019
Belen Gopegui....escritora española que amamos.....
«Candil de nieve, intuyes qué puede ser, lo percibes aunque la silueta no está completamente nítida. Es entonces cuando averiguas que algunos objetos para ser vistos requieren de tu colaboración, y empiezas a darte cuenta de que lo que nos pasa no está separado de lo que pasa, ni viceversa. Candil de nieve, alguien lo escribió para una muchacha que sufría por amores contrariados. Cinco sílabas, una contradicción, una melodía: voces que al cantar esa letra han invocado el amor que perdieron o el que desean o su propia confusión, y aun el amor que ya tienen. Pero no, no es solo eso: 'De las malas colisiones no te puedes escapar, candil de nieve'. Además del origen directo de la canción hay un lugar común donde convergemos al pronunciar esas palabras: lo que nos falta, al mismo tiempo igual y diferente para cada uno, para cada una. Ahora que todo se puede decir, ahora que ya nombramos: capitalismo, destrucción de los derechos, patriarcado, explotación, trampas del romanticismo, límites, decrecimiento y hasta lucha de clases: candil de nieve».
quinta-feira, 17 de outubro de 2019
Elizabeth Bishop, inmensa cronopia.......
La negrita Inés Mendoza, me regaló un libro extraordinario: El arte de perder. Trae dentro esa ardua verdad de la sensación de derrota en nimiedades, tan clara para mi. Hay en ella, no una negatividad, sino una estética viva. que despierta mi fe poética, y la soledad inmensa de vivir en este mundo.......Gracias Inés negrita ardiente y bella, por este regalo de Poder.
UN ARTE
No es difícil dominar el arte de perder:
tantas cosas parecen llenas del propósito de ser perdidas,
que su pérdida no es ningún desastre.
tantas cosas parecen llenas del propósito de ser perdidas,
que su pérdida no es ningún desastre.
Perder alguna cosa cada día. Aceptar aturdirse por la pérdida
de las llaves de la puerta, de la hora malgastada.
No es difícil dominar el arte de perder.
de las llaves de la puerta, de la hora malgastada.
No es difícil dominar el arte de perder.
Después practicar perder más lejos y más rápido:
los lugares, y los nombres, y dónde pretendías
viajar. Nada de todo esto te traerá desastre alguno.
los lugares, y los nombres, y dónde pretendías
viajar. Nada de todo esto te traerá desastre alguno.
He perdido el reloj de mi madre. Y, ¡mira!, voy por la última
—quizás por la penúltima— de tres casas amadas.
No es difícil dominar el arte de perder.
—quizás por la penúltima— de tres casas amadas.
No es difícil dominar el arte de perder.
He perdido dos ciudades, las dos preciosas. Y, más vastos,
poseí algunos reinos, dos ríos, un continente.
Los echo de menos, pero no fue ningún desastre.
poseí algunos reinos, dos ríos, un continente.
Los echo de menos, pero no fue ningún desastre.
Incluso habiéndote perdido a ti (tu voz bromeando, un gesto
que amo) no habré mentido. Por supuesto,
no es difícil dominar el arte de perder, por más que a veces
pueda parecernos (¡escríbelo!) un desastre.
que amo) no habré mentido. Por supuesto,
no es difícil dominar el arte de perder, por más que a veces
pueda parecernos (¡escríbelo!) un desastre.
terça-feira, 15 de outubro de 2019
Chantall Maillard
como quien deja la luz encendida
y duerme de pie sobre sí mismo
para saldar las cuentas con el miedo
y duerme de pie sobre sí mismo
para saldar las cuentas con el miedo
escribir
para reorganizar
para reorganizar
escribir
sin hacer concesiones
sin hacer concesiones
escribir
como quien des-espera
para cauterizar
para tomarle las medidas al miedo
para conjurar
para morder de nuevo el anzuelo de la vida
para no claudicar
como quien des-espera
para cauterizar
para tomarle las medidas al miedo
para conjurar
para morder de nuevo el anzuelo de la vida
para no claudicar
escribir
para apuntar al blanco
para apuntar al blanco
Chantal Maillard, Escribir
segunda-feira, 14 de outubro de 2019
Les Murray 1938 -2019
Todo excepto el lenguaje
conoce el significado de la existencia.
Árboles, planetas, ríos, tiempo.
no saben nada más. Lo expresan
momento a momento como el universo.
Incluso este tonto de un cuerpo.
lo vive en cierta manera, y podría
tener plena dignidad dentro de sí
salvo por la ignorante libertad
de mi mente que habla.
sexta-feira, 20 de setembro de 2019
Juan Carlos Mestre
Hablo contigo...
Hablo contigo, ignoro dónde estás, hacia qué luz busca mi Ser el eco en que te escucho.
No hay usura en tu voz, yo sé que un aire limpio te respira, que algo redentor, alguna claridad que arrastra el río lleva
el pensamiento tuyo.
Hablo contigo, una intacta pasión vive en tu fósforo, una única luz que no se apaga mientras la muerte fluye, mientras
la muerte sufre esta palabra.
Y hablo, hablo contigo alrededor de un hueco, alrededor de mí como el que gira mutuo, como aquel que dentro de nosotros
es próximo y se acerca con su haz luminoso de pureza.
Hablo ante el destino que imagina el hombre, eso de desvalido, eso de delirante y turbio hablo contigo. Y es de noche,
es de noche en los dos como metal oscuro, y vemos como largamente la verdad extiende su único hilo de saliva,
un único alfabeto en el rumor de todos.
Hablo contigo, oh bondad compartida de quien es silencioso, sombra de esa sombra que aletea y es vuelo de semejante
elocuencia, el que escribe, el que escucha, el que lámina a lámina va enhebrando en el eco una voz que responde,
esa voz en mí mismo, la que nos alumbra y persuade desde más allá de la muerte.
terça-feira, 27 de agosto de 2019
sexta-feira, 23 de agosto de 2019
Juan Ramón Gimenez
Ese día
¡Ese día, ese día
en que yo mire el mar los dos tranquilos,
confiado a él; toda mi alma
vaciada ya por mí en la Obra plena
segura para siempre, como un árbol grande,
en la costa del mundo;
con la seguridad de copa y de raíz
del gran trabajo hecho!
en que yo mire el mar los dos tranquilos,
confiado a él; toda mi alma
vaciada ya por mí en la Obra plena
segura para siempre, como un árbol grande,
en la costa del mundo;
con la seguridad de copa y de raíz
del gran trabajo hecho!
¡Ese día, en que sea
navegar descansar, porque haya yo
trabajado en mí tanto, tanto, tanto!
navegar descansar, porque haya yo
trabajado en mí tanto, tanto, tanto!
¡Ese día, ese día
en que la muerte ¡negras olas! ya no me corteje
y yo sonría ya, sin fin, a todo,
porque sea tan poco, huesos míos,
lo que le haya dejado yo de mí!
en que la muerte ¡negras olas! ya no me corteje
y yo sonría ya, sin fin, a todo,
porque sea tan poco, huesos míos,
lo que le haya dejado yo de mí!
segunda-feira, 19 de agosto de 2019
Antonio Gamoneda...gran poeta español
Amor
Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.
Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.
Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.
quinta-feira, 15 de agosto de 2019
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