quarta-feira, 20 de junho de 2018

Kandinski (1866 Moscu - 1944 Francia)

Ruso, alemán y después francés, el pintor Wassily Kandinsky fue el gran teórico (y práctico) del arte abstracto, es decir, este arte en el que la representación del objeto es secundaria e incluso perjudicial: la belleza del arte reside en la riqueza cromática y la simplificación formal. Es la representación de lo esencial del arte, no una burda imitación de la naturaleza, que es de por si insuperable.
Kandinsky compaginó sus estudios de derecho y economía con clases de dibujo y pintura. Como buen aficionado al arte de principios del siglo XX, le interesaban las culturas primitivas y las manifestaciones artísticas populares rusas.
A los 30 años lo abandonó todo para estudiar pintura en Munich, y viajó por numerosos países para descubrir colores, formas y formas de representación alejadas de la mímesis tradicional.
Encabeza el grupo expresionista Der Blaue Reiter (el jinete azul), con el que comienza a obsesionarse con expresar algo más allá de la simple representación de la naturaleza.
Poco a poco, su experimentación continuada culmina en torno a 1910, entregándose a la pura abstracción. Un poco de la libertad cromática de los fauvistas, el impulso personal del artista típico de los expresionistas y una espiritualidad que robaba tanto de las matemáticas como de la música.
Entre 1910 y 1914, Kandinsky pintó obras de tres categorías: las impresiones (inspiradas en la naturaleza), las improvisaciones (expresiones de emociones internas) y las composiciones (de gran rigor compositivo aunque basadas en la pura intuición). Líneas negras agrupadas junto a vivos colores, geometrías, motivos decorativos eslavos y formas en armonía.
Sería por tanto, uno de los padres del arte abstracto, que se acabaría diversificando y contaminando a otros movimientos, del Surrealismo al Neoplasticismo, pasando por el Constructivismo y el Expresionismo abstracto.

domingo, 17 de junho de 2018

Eduardo Garcia (São Paulo, 23 de agosto de 1965 - Córdoba, 19 de abril de 2016)

Debiera ser verdad

Debiera ser verdad, debiera el día
inundarse de luz como hoy lo veo,
con su gesto de sábado y ventanas
abiertas al rumor del oleaje:
caminas junto a mí, tu voz me alcanza
con su aliento de fruta y la cadencia
de tus pasos se funde con mis pasos
y no nos cabe el alma ni este puro
fervor de criaturas que el deseo
arroja hacia una playa que no existe.
De "Horizonte o frontera" Hiperión 2003

quinta-feira, 14 de junho de 2018

Roberto Artl

El futuro es nuestro, por prepotencia de trabajo. Crearemos nuestra literatura, no conversando continuamente de literatura, sino escribiendo en orgullosa soledad libros que encierran la violencia de un «cross» a la mandíbula. Sí, un libro tras otro, y «que los eunucos bufen».
Roberto Arlt
(Prólogo a Los lanzallamas)

segunda-feira, 4 de junho de 2018

Cesar Pavese

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esta muerte que nos acompaña
de día y de noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un vicio absurdo. Tus ojos
serán una palabra vana,
un grito acallado, un silencio.
Así cada mañana los ves
cuando sola te contemplas
en el espejo. Oh esperanza querida,
un día sabremos también
que son la vida y que no son nada.
Tiene la muerte una mirada para todos.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como renunciar a una mala costumbre
como mirar en el espejo
aparecer un rostro muerto,
como escuchar unos labios ya cerrados.
Descenderemos mudos al abismo.

22 marzo 1950

quarta-feira, 21 de fevereiro de 2018

Julio Cortazar, Instrucciones para dar cuerda al reloj


Instrucciones para dar Cuerda al Reloj
 Julio Cortázar

 
Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo.
Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.
¿Qué más quiere, qué más quiere? Atelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes.
Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.

quinta-feira, 8 de fevereiro de 2018

Enrique Symns....al Maestro queridazo con afecto indeleble...

"El futuro es algo que también fue inventado, y como todo tiene que acabar. El futuro hace siglos es el pasado. El hombre citadino, -hoy ya casi no hay rastros de otro hombre-, sabe su futuro a cinco o diez años. Lo planifica, lo cuenta, la maquiniza. Compra automóviles o casas quintas o un convoy de tasas chinas en cuotas, porque sabe que estará allí una década después para seguir pagando. Cuando firma un pagaré ese hombre firma su esclavitud, o peor aún, su muerte, o su futuro, que hoy por hoy es casi lo mismo." 

"Conozco el dolor desde niño, cuando bajaba corriendo afiebrado hacia la costa de las aventuras y me encontraba siempre con esa cárcel de rutinas en que consiste la vida. Porque estamos aquí, en donde todo es dolor y todo resulta gratis, porque el sol se quema todos los días como un bonzo que se suicida por tristeza, en donde las sonrisas terminan siempre en puñaladas, y en donde el primer pez cuando tuvo hambre se convirtió en asesino. 
El dolor de estar aquí, en donde los pajaros aprenden a leer y escribir las leyes que prohiben volar". 

"Esos viejos flacos y orgullosos en el supermercado, arrastrando el carrito vacio con los ojos bajos y en silencio. Porque ellos creen que el silencio es de bravos. 
Esos viejos muertos de hambre que trabajaron toda una vida y no se roban ni una uva. 
Esos viejos que se cruzan con un muchacho rubio de pelo largo que no los ve porque va pensando en el futuro, porque este es un mundo de jovenes que olvidan su origen y de viejos que no recuerdan el destino, pero si las moscas usaron corbata, si las balas cantaran blues, si el cielo sacudiera su viejo culo azul y las ventanas catodicas de los edificios explotaran, igual, igual habria un anciano babeando fantasias sobre las piernas 
de una muchacha e igual habria todos esos tipos con cara de clavo sonriendo por las calles del mundo". 

"Un hombre solo en un cuarto regando una planta, sufriendo porque nadie le habla o nadie lo toca y solo le cabe recordar. O las camareras de los bares nocturnos de polleras cortas que van naufragando entre las brumas del deseo o las conversaciones de mis amigos que antes soñaban ser héroes y ahora cobran un sueldo. 
Estan inyectando la jeringa del miedo en las venas del mundo". 

"Yo tenia 20 años y siempre estaba borracho en una pieza mugrienta viendo reflejar mi rostro sobre las frias paredes del mundo. Ahora tengo casi 60, y nunca lo ví. 
Nunca vi a un hombre encendido y llameante, un hombre que cuando levantara la mano para encender un cigarrillo yo viera en sus ojos los ojos de un tigre acechando en el viento el paso del tiempo para matarlo. Siempre vi los ojos del miedo. Siempre vi los ojos tristes de la nostalgia". 

quarta-feira, 31 de janeiro de 2018

Rayuela Capitulo 82 - Julio Cortazar

Capitulo 82

Morelliana.
¿Por qué escribo esto? No tengo ideas claras, ni siquiera tengo ideas. Hay jirones, impulsos, bloques, y todo busca una forma, entonces entra en juego el ritmo y yo escribo dentro de ese ritmo, escribo por él, movido por él y no por eso que llaman el pensamiento y que hace la prosa, literaria u otra. Hay primero una situación confusa, que sólo puede definirse en la palabra; de esa penumbra parto, y si lo que quiero decir (si lo que quiere decirse) tiene suficiente fuerza, inmediatamente se inicia el swing, un balanceo rítmico que me saca a la superficie, lo ilumina todo, conjuga esa materia confusa y el que la padece en una tercera instancia clara y como fatal: la frase, el párrafo, la página, el capítulo, el libro. Ese balanceo, ese swing en el que se va informando la materia confusa, es para mí la única certidumbre de su necesidad, porque apenas cesa comprendo que no tengo ya nada que decir. Y también es la única recompensa de mi trabajo: sentir que lo que he escrito es como un lomo de gato bajo la caricia, con chispas y un arquearse cadencioso. Así por la escritura bajo al volcán, me acerco a las Madres, me conecto con el Centro -sea lo que sea. Escribir es dibujar mi mandala y a la vez recorrerlo, inventar una purificación purificándose; tarea de pobre shamán blanco con calzoncillos de nylon
.


JULIO CORTÁZAR - Rayuela

segunda-feira, 29 de janeiro de 2018

Nicanor Parra

Hay un día feliz
A recorrer me dediqué esta tarde
Las solitarias calles de mi aldea
Acompañado por el buen crepúsculo
Que es el único amigo que me queda.
Todo está como entonces, el otoño
Y su difusa lámpara de niebla,
Sólo que el tiempo lo ha invadido todo
Con su pálido manto de tristeza.
Nunca pensé, creédmelo, un instante
Volver a ver esta querida tierra,
Pero ahora que he vuelto no comprendo
Cómo pude alejarme de su puerta.
Nada ha cambiado, ni sus casas blancas
Ni sus viejos portones de madera.
Todo está en su lugar; las golondrinas
En la torre más alta de la iglesia;
El caracol en el jardín, y el musgo
En las húmedas manos de las piedras.
No se puede dudar, éste es el reino
Del cielo azul y de las hojas secas
En donde todo y cada cosa tiene
Su singular y plácida leyenda:
Hasta en la propia sombra reconozco
La mirada celeste de mi abuela.
Estos fueron los hechos memorables
Que presenció mi juventud primera,
El correo en la esquina de la plaza
Y la humedad en las murallas viejas.
¡Buena cosa, Dios mío!; nunca sabe
Uno apreciar la dicha verdadera,
Cuando la imaginamos más lejana
Es justamente cuando está más cerca.
Ay de mí, ¡ay de mí!, algo me dice
Que la vida no es más que una quimera;
Una ilusión, un sueño sin orillas,
Una pequeña nube pasajera.
Vamos por partes, no sé bien qué digo,
La emoción se me sube a la cabeza.
Como ya era la hora del silencio
Cuando emprendí mi singular empresa,
Una tras otra, en oleaje mudo,
Al establo volvían las ovejas.
Las saludé personalmente a todas
Y cuando estuve frente a la arboleda
Que alimenta el oído del viajero
Con su inefable música secreta
Recordé el mar y enumeré las hojas
En homenaje a mis hermanas muertas.
Perfectamente bien. Seguí mi viaje
Como quien de la vida nada espera.
Pasé frente a la rueda del molino,
Me detuve delante de una tienda:
El olor del café siempre es el mismo,
Siempre la misma luna en mi cabeza;
Entre el río de entonces y el de ahora
No distingo ninguna diferencia.
Lo reconozco bien, éste es el árbol
Que mi padre plantó frente a la puerta
(Ilustre padre que en sus buenos tiempos
Fuera mejor que una ventana abierta).
Yo me atrevo a afirmar que su conducta
Era un trasunto fiel de la Edad Media
Cuando el perro dormía dulcemente
Bajo el ángulo recto de una estrella.
A estas alturas siento que me envuelve
El delicado olor de las violetas
Que mi amorosa madre cultivaba
Para curar la tos y la tristeza.
Cuánto tiempo ha pasado desde entonces
No podría decirlo con certeza;
Todo está igual, seguramente,
El vino y el ruiseñor encima de la mesa,
Mis hermanos menores a esta hora
Deben venir de vuelta de la escuela:
¡Sólo que el tiempo lo ha borrado todo
Como una blanca tempestad de arena!
Parra poetiza lo que nadie poetizaría y lo hace apelando al lector para buscar su complicidad, cosa que será otro rasgo de su propuesta poética. Él busca, a través de una retórica que a muchas veces toma la forma de discurso o de sermón, lo que la poesía ha dejado fuera.
Para que el antipoeta pudiera desarrollar su propuesta no sólo necesitó del cansancio que hubo de la retórica nerudiana, sino de su venía, y fue así que sus primeros antipoemas los leyó en los años 50 ante el propio Neruda, quien le dijo: "Me equivoqué contigo, pensé que no eras poeta, pero sí eres un poeta. Si publicas un libro entero con esos poemas, no vas a dejar títere con cabeza". Lentamente la figura de Nicanor Parra fue creciendo.

domingo, 28 de janeiro de 2018

Portugal e a Geração Orpheu


Em uma época na qual os livros eram artigos de luxo, as revistas e jornais literários representavam uma alternativa mais econômica para os leitores portugueses. 

Em 1915, o escritor Fernando Pessoa abandonou seu trabalho na revista Águia, uma revista nacionalista e que mais tarde apoiou a ditadura de Salazar, para editar e colaborar com o grupo Orpheu, que nasceu para gerar ira entre os escritores conservadores, como o poeta católico Ruy Cinatti, que abominou publicamente o periódico por classificá-lo de literatura subversiva. 

O principal lema da geração Orpheu, que reuniu um consistente grupo de intelectuais, era não olhar para trás e se concentrar no caminho adiante, no futuro. As metáforas imagéticas e poéticas criadas por toda essa geração remete a temas como asas quebradas; palhaços; a noite e o brilho do sol. Essas preferências tem implicações socioculturais. 

Orpheu também tinha o intuito chocar esteticamente por meio de temas como o satanismo ou o erotismo, e o próprio Fernando Pessoa publicou poemas que escandalizaram a sociedade conservadora da época. Os poemas “Ode Triunfal” e “Opiário”, escritos por seu heterônimo “Álvaro de Campos”, provocaram reações violentas levando os “orfistas” a serem apontados, nas ruas, como “loucos” e “insanos”. 

O policiamento do conteúdo dos periódicos iniciado em 1916, em Portugal, aumentou em 1933 durante a ditadura de Salazar. Para prosseguirem com suas publicações, os editores afirmavam que a revista não possuía conotação política, mas os títulos polissêmicos e metafóricos possuíam um poder de sugestão e de sedução muito grande para o leitor. Nome de animais fantásticos, como Unicórnio ou Grifo, para intitular o nome dessas revistas, sugerem que seu conteúdo era mágico.



Depois de discordâncias políticas entre os escritores, perda de mecenato da revista, suicídio de um dos idealizadores e o combate claro dos conservadores, "Orpheu não acabou. Orpheu não pode acabar”, como disse Pessoa, mas a revista não teve mais edições publicadas.