terça-feira, 8 de janeiro de 2019

En el cuarto de juegos de Juan Carlos Mestre...


Ser parte del cuarto de juegos de un poeta, es algo significativo, como entrar en una piscina fresca en un día de mucho calor. Fuimos recibidos con tanto cariño por Mestre , que nos sentimos en casa, y nos recibió en el lugarcito donde escribe. Un cuarto lleno de magia y duendes, donde las musas estan ahí, plasmadas, como Isolda felices respiramos la quinta esencia de la palabra, de la magia profunda de la poesía....
Gracias compañero Mestre por soñar juntos
lucidor

segunda-feira, 7 de janeiro de 2019

Shinichi Maruyama, eso (circulo) maravilloso

Este maravilloso enso (circulo zen), el más increible y 
perfecto que he visto nunca, es una fotografía
del fotógrafo japones Shinichi Maruyama.
Su fugaz existencia, de una sietemilesima de 
segundo, convertida por la cámara en eterna,
simboliza el instante en si mismo.
lucidor

sábado, 5 de janeiro de 2019

Viviana Palesta, poesía del ahora...Arquitecturas fugaces...



Fuimos al lanzamiento de este sorprendente libro, de poesía poesía...con prologo de Angel Zapata.
Arquitecturas fugaces, de Viviana Paletta, una argentina que se estableció en Madrid, es uno de esos libros de poesía que suenan gozosamente a poesía por el latido y los armónicos de esa Gran Poesía que hemos disfrutado a través de una extensa corriente de autores venerables e insolentes, que en la voz firme y singularisima de Viviana, nos llena de poemas que como una alfombra mágica nos llevan a la Fuente desde donde nacen todas las poesías.....
gracias Viviana por tu sonrisa y por este maravilloso libro
lucidor

sábado, 29 de dezembro de 2018

Una visita a Bansky



Visitamos una exposición en Amsterda de este artista de grafiti británico, maravilloso. Me sentí muy movilizado, me llego su energía viril e revolucionaria y su belleza estética también.
El arte urbano, sobre paredes, me dio aún más la percepción de que estamos en el buen camino, el arte y el activismo unidos, como una voz actual de protesta ante la violencia de estado, en todos los espacios posibles, pero sobre todo en la calle, donde la vida fluye como un río de injusticias.....
lucidor

segunda-feira, 29 de outubro de 2018

Filiación del rocío (pedacito)


La mañana inicial sube embestida por la luz
principal y entrañable;
ya está nupcial soltando las palomas
entre la adolescencia de los árboles,
buscándolo,
tocándole lo verde que anda en la arbolada de su sangre,
lo verde flor que es él cuando amanece,
cuando amanece flor a flor de labios:
todavía aromado,
aún simiente,
aún simiente aroma enamorado,
amanece,
despierta lentamente por regiones de luz,
a pasos cálidos,
mientras que, panza arriba, el sol paterno
pasa sobre los humos del verano,
bebiéndolo,
lamiéndole la índole,
abriéndole la puerta de los párpados
por donde entra el día hasta su boca,
hasta su corazón verde y oceánico;
sube, viene,
lo busca la mañana
y aún tiene en la piel mujer y mosto,
su mujer moscatel en el costado,
dormida todavía como greda,
gredosa e inocente a su costado,
como greda dormida en la inocencia del barro maternal
que está soñando;
así,
tirado así de las raíces,
Lucas Romero asume la mañana.


Armando Tejada Gomez

Bokanté + Metropole Orkest - All The Way Home

https://www.youtube.com/watch?v=KZrr5v9N4o4

Barro sin luz



¿Se va la poesía de las cosas
o no la puede condensar mi vida?
Ayer -mirando el último crepúsculo-
yo era un manchón de musgo entre unas ruinas.

Las ciudades -hollines y venganzas-,
la cochinada gris de los suburbios,
la oficina que encorva las espaldas,
el jefe de ojos turbios.

Sangre de un arrebol sobre los cerros,
sangre sobre las calles y las plazas,
dolor de corazones rotos,
podre de hastíos y de lágrimas.

Un río abraza el arrabal
como una mano helada que tienta en las tinieblas:
sobre sus aguas se avergüenzan
de verse las estrellas.

Y las casas que esconden los deseos
detrás de las ventanas luminosas,
mientras afuera el viento
lleva un poco de barro a cada rosa.

Lejos... la bruma de las olvidanzas
-humos espesos, tajamares rotos-,
y el campo, ¡el campo verde!, en que jadean
los bueyes y los hombres sudorosos.

Y aquí estoy yo, brotado entre las ruinas,
mordiendo solo todas las tristezas,
como si el llanto fuera una semilla
y yo el único surco de la tierra.


Pablo Neruda

Con esta boca, en este mundo

No te pronunciaré jamás, verbo sagrado,
aunque me tiña las encías de color azul,
aunque ponga debajo de mi lengua una pepita de oro,
aunque derrame sobre mi corazón un caldero de estrellas
y pase por mi frente la corriente secreta de los grandes ríos.

Tal vez hayas huido hacia el costado de la noche del alma,
ese al que no es posible llegar desde ninguna lámpara,
y no hay sombra que guíe mi vuelo en el umbral,
ni memoria que venga de otro cielo para encarnar en esta  dura nieve
donde sólo se inscribe el roce de la rama y el quejido del viento.

Y ni un solo temblor que haga sobresaltar las mudas piedras.
Hemos hablado demasiado del silencio,
lo hemos condecorado lo mismo que a un vigía en el arco final,
como si en él yaciera el esplendor después de la caída,
el triunfo del vocablo con la lengua cortada.

¡Ah, no se trata de la canción, tampoco del sollozo!
He dicho ya lo amado y lo perdido,
trabé con cada sílaba los bienes que más temí perder.
A lo largo del corredor suena, resuena la tenaz melodía,
retumban, se propagan como el trueno
unas pocas monedas caídas de visiones o arrebatadas a la oscuridad.
Nuestro largo combate fue también un combate a muerte con la muerte, poesía.

Hemos ganado. Hemos perdido,
porque ¿cómo nombrar con esa boca,
cómo nombrar en este mundo con esta sola boca en este mundo con esta sola boca?

Olga Orozco

Fragmento de Tabaquería

Hice conmigo lo que no sabía hacer.
Y no hice lo que podía.
El disfraz que me puse no era el mío.
Creyeron que yo era el que no era, no los desmentí y me perdí.
Cuando quise arrancarme la máscara,
la tenía pegada a la cara.
Cuando la arranqué y me vi en el espejo,
estaba desfigurado.
Estaba borracho, no podía entrar en mi disfraz.
Lo acosté y me quedé afuera,
Dormí en el guardarropa
como un perro tolerado por la gerencia
por ser inofensivo.
Voy a escribir este cuento para probar que soy sublime.

Esencia musical de mis versos inútiles,
quién pudiera encontrarte como cosa que yo hice
y no encontrarme siempre enfrente de la Tabaquería de enfrente:
Pisan los pies la conciencia de estar existiendo
como un tapete en el que tropieza un borracho
o la esterilla que se roban los gitanos y que no vale nada.

Fernando Pessoa

Benedetti...

Cada vez que nos dan clases de
          amnesia
como si nunca hubieran existido
los combustibles ojos del alma
o los labios de la pena huérfana
cada vez que nos dan clases de
          amnesia
y nos conminan a borrar
la ebriedad del sufrimiento
me convenzo de que mi región
no es la farándula de otros

en mi región hay calvarios de
          ausencia
muñones de porvenir / arrabales
          de duelo
pero también candores de
          mosqueta
pianos que arrancan lágrimas
cadáveres que miran aún desde
          sus huertos
nostalgias inmóviles en un pozo
          de otoño
sentimientos insoportablemente
          actuales
que se niegan a morir allá en lo
           oscuro

el olvido está lleno de memoria
que a veces no caben las
           remembranzas
y hay que tirar rencores por la
          borda
en el fondo el olvido es un gran
          simulacro
nadie sabe ni puede / aunque
           quiera / olvidar
un gran simulacro repleto de
          fantasmas
esos romeros que peregrinan por
          el olvido
como si fuese el camino de
           santiago

el día o la noche en que el olvido
          estalle
salte en pedazos o crepite /
los recuerdos atroces y de
          maravilla
quebrarán los barrotes de fuego
arrastrarán por fin la verdad por
          el mundo
y esa verdad será que no hay
          olvido


MARIO BENEDETTI